Infoxicación
La infoxicación es la sobrecarga o exceso de información provocada por la exagerada difusión de contenidos en Internet y afecta por igual a profesionales del conocimiento y a todos los usuarios de Internet.
Llamamos Síndrome de Infoxicación a la situación de contar con demasiada información para tomar una decisión o permanecer informado sobre un determinado tema.
Este fenómeno de producción de información que supera a su consumo se ha denominado Sobrecarga Informativa, Infobesidad o Infoxicación.
Si bien el término de sobrecarga informativa o information overload, fue mencionado por Alvin Toffler ya en los años 70, el concepto de Infoxicación que manejamos hoy, fue definido por Alfons Cornella a finales de los 90 quien se ha especializado en este tema por muchos años.
La Infoxicación, como exceso de información, según Cornella, es lo mismo que el information overload. Estar siempre “on” para recibir miles informaciones cada día, a las que no se puede dedicar tiempo. Es no poder profundizar en nada, y saltar de una cosa a la otra. Es el resultado de un mundo en donde se prima la exhaustividad frente a la relevancia.
¿Cómo puede la sobreabundancia de información afectar nuestro rendimiento?
Tal vez te ha pasado, que te sientas a navegar en Internet en busca de una información, pero en esa búsqueda, terminas viendo y leyendo muchas otras cosas que si bien son interesantes, no era lo que estabas buscando, justo como le pasa a algunas chicas que van al mall y regresan con mil bolsas.
Demasiada información nos limita la capacidad de comprender, aunado a que las fuentes cada vez son menos fiables, y la información pasa por menos filtros que garanticen su veracidad.
Para poder procesar mucha información hay que tener cierto dominio sobre ella. Sólo si has profundizado en un tema podrías procesar rápidamente determinada información, pero este no es el caso cotidiano, y hay poco criterio en el vulgo para analizar un contenido.
Cómo superar la Infoxicación
Definitivamente estamos infoxicados,… pero la verdad es que no estamos condenados. Lo primero, es estar claro, asumirlo, y tomar medidas para que no afecte nuestra productividad.
Debemos conocer y tener herramientas para organizar y gestionar toda la información que nos llega por diversas vías. Debemos aprender a filtrar todo ese exceso de información a través aplicaciones y así poder ser más productivos.